Aporte de ARMASUR a Hogar de Cristo, se canaliza en el Sur Austral.

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La campaña de apoyo en el marco del Covid-19, que lideró ARMASUR a través del Hogar de Cristo, significó un aporte de los asociados del gremio naviero, cercano a los 24 millones de pesos y, conforme con la decisión tomada en conjunto con la Fundación, el aporte benefició a unas 400 personas en tres áreas de gestión: personas de calle, adultos mayores y hombres y mujeres con discapacidad mental. Estas 400 personas se distribuyen en distintos programas que tiene Hogar de Cristo en las ciudades de Puerto Montt, Ancud, Castro, Quellón, Puerto Aysén y Punta Arenas.

 

El destino del monto reunido se desglosó así:
• Dos meses de kits de alimentos para el Programa de Atención Domiciliaria para 130 adultos mayores.
• Un mes de raciones de alimentos (almuerzo y once) para las hospederías de personas en situación de calle, que hoy atienden en régimen 24×7 a 190 personas.
• Un mes de elementos de protección y seguridad sanitaria para las residencias de adulto mayor y para la residencia protegida, que se encargan de la vida de 96 personas.

 

“Dar hasta que duela”, decía el sacerdote y activista social Alberto Hurtado en la década del 50, y sus palabras representan el espíritu que motivó esta campaña más de medio siglo después. Es responsabilidad  ineludible de quienes hacen empresa y generan trabajo, detenerse un momento,  mirar alrededor y darse cuenta de que están en una posición de privilegio en relación a los que nada tienen, ni siquiera la posibilidad de un lugar para confinarse, de una casa para poder guardar cuarentena y protegerse del contagio.   

De estas reflexiones nació esta iniciativa en que el gremio naviero del sur austral invitó a sus empresas asociadas a participar de manera voluntaria y que puso de manifiesto la generosidad de todas, a pesar de lo difícil de la situación que están pasando, con medidas y planes de racionalización. Todas ellas se esforzaron para aportar con una donación en dinero y para que el propio Hogar de Cristo definiera en qué destinar lo reunido. La decisión fue apoyar a los que nada tienen, las personas de calle, que son la manifestación más cruda y dura de la pobreza.