El gremio que se embarcó en la educación

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Fuente: La Tercera

El gremio que se embarcó en la educación

El crecimiento de la marina mercante en el sur se topaba con la falta de mano de obra especializada. Pero los navieros asumieron el problema y junto a la U. de Los Lagos crearon una carrera técnica para los jóvenes de la zona.

La marina mercante en las tres regiones más australes de Chile ha sido un pilar fundamental en el desarrollo. Baste recordar los tiempos donde no existían caminos y la gente de la Patagonia navegaba semanas para trasladar sus animales y venderlos en ferias ganaderas para, con esos recursos, llevar los víveres para el año a localidades tan apartadas como Chaitén, Cochamó o Puyuhuapi.

Esos tiempos han cambiado y la flota ha crecido, pasando de seis naves mayores en los 80, a 215 barcos en la actualidad, desarrollo impulsado por el avance de la industria acuícola.

En la Región de Los Lagos a cuatro empresarios navieros los unió un mismo común denominador. Constantino Kochifas, creador de Skorpios; los hermanos Jorge e Ivar Pacheco, fundadores de Oxxean; Juan Almonacid, dueño de Naviera Cruz del Sur, y Luis Rigoberto Paredes, propietario de Naviera Paredes. La similitud de ellos es haber creado sus empresas de la nada, con escasa preparación técnica.

Hoy, esas mismas familias se dieron cuenta que el crecimiento de la marina mercante traía aparejado un problema: la mano de obra calificada en la región comenzaba a escasear.

Primero, optaron por becar a jóvenes de escasos recursos de los liceos técnicos que imparten la especialidad para ser tripulante, los que realizan sus prácticas profesionales embarcados entre Puerto Montt y Punta Arenas.

Pero decidieron dar un paso más allá. Se acercaron a varias universidades, contándoles su problema e invitándolos a embarcarse en un proyecto educativo para formar oficiales de puente. En síntesis, gente que maneje los barcos.

Manuel Bagnara, gerente general de Armasur, gremio que reúne a 26 empresas del ámbito portuario y de la marina mercante sur austral, recuerda que “fue difícil lograr que una universidad abriera las puertas para que te metas en su negocio y en su estructura. No fue fácil, pero lo logramos”.

Así, Armasur alcanzó un

acuerdo con la Universidad de Los Lagos para crear la carrera de Técnico Universitario en Transporte Marítimo Costero, carrera que se imparte desde abril de 2013, con 46 alumnos matriculados, de los cuales 16 fueron becados por el gremio. Además, han otorgado apoyo docente, infraestructura y prácticas profesionales.

“Es un caso inédito en Chile. Es primera vez que se arma una carrera desde cero, aunando la pertinencia de un territorio y la necesidad del mercado”, explica Bagnara.

Héctor Toledo, director del Instituto Tecnológico Regional de la U. de Los Lagos, sede Puerto Montt, comenta que “el objetivo de la universidad fue armar una buena malla curricular, con un buen programa, de tal forma que estos alumnos puedan salir con la excelencia y la preparación que les corresponde para conducir una nave y ser pilotos regionales, de nivel técnico en transporte marítimo costero”.

Bagnara agrega que “la gente que estamos formando es gente de mar de acá. Ellos no le temen a la lluvia. La idea es trabajar con los nuestros, con los que están en su hábitat”.

En tanto, Orlando Almonacid, presidente de Armasur, indica que las navieras están fuertemente comprometidas con la comunidad, en especial en materias de educación.

“Aquí, más que un tema comercial, estamos cumpliendo un rol social, y eso toma mayor importancia por lo que significa para esta zona aislada el aunar esfuerzos, muchas veces con pocos recursos. Hay varios empresarios que no sólo construyen empresas, también aportan para desarrollar las regiones en materias fundamentales como educación técnica especializada, donde se requieren esfuerzos y liderazgos desde el mundo privado”, asegura.

Mientras, Constantino Kochifas Cañuecar señala que este logro lo emociona. “Me hubiera gustado que mi padre hubiese estado participando acá, porque siempre quiso que se formara una escuela o instituto mercante para formar pilotos regionales”.

Sergio Gerardo Maldonado es uno de los alumnos de la primera promoción de esta carrera. Viene de Osorno y pese a que en esa ciudad no hay mar, dice que su vocación siempre ha sido ser marino mercante. “Esto lo llevo en la sangre. Pese a que nunca conocí a mi padre, supe que él era buzo y creo que la sangre tira”, relata.

Su compañero Sergio Bustamante, de la localidad de Estaquilla, en la comuna de Los Muermos, es hijo de una familia que se ha dedicado por entero al mar. “Me titulé en el Liceo Industrial de Puerto Montt, obteniendo la carrera de marino mercante internacional. Después me embarqué por cuatro años y me llamaron para que me integre a esta carrera, que es la que andaba buscando”, señala, asegurando que pretende llegar a lo más alto dentro de la marina mercante.

Pero el gremio no paró ahí. También de la mano de la U. de Los Lagos este año abrieron una segunda carrera, Técnico Universitario en Electromecánica.